¿Cómo funciona?

CALEFACCIÓN RADIANTE – EFICIENTE

Con los dispositivos de calefacción radiante, empleamos el principio radiante para calentar directamente objetos, superficies y personas en vez de intentar calentar primero el aire. Esto evita los despilfarros de estratificación térmica asociados a la convección de aire cálido, típico de los sistemas de calefacción tradicionales.
Mucha gente cree que el calor tiende a subir pero en realidad, es solamente el aire cálido el que asciende hacia alturas mayores ya que es más ligero que el aire frío. Al calendar el aire se crea una corriente de convección que dirige el aire caliente hacia la parte superior de la sala. En la parte inferior de la sala, el espacio es reemplazado por aire frío y es así como se genera el fluido de convección. Con este sistema de calefacción, como los tradicionales radiadores instalados en la pared, la mayoría del calor se pierde en zonas desocupadas – esto es un problema real con techos altos o tejados con marcada inclinación. De hecho, la temperatura del aire puede aumentar hasta de 3°C para cada metro vertical en una habitación. Y por supuesto, si el aire caliente encuentra espacios de fuga por ventanas abiertas, se requerirá más energía para calentar el aire frío que entre.
Sin embargo, los dispositivos de calefacción radiante ILO Diseño emiten hasta un 75% de su calor en forma de calor irradiado. De esta forma, el efecto de la convección se reduce y la mayoría del calor llega irradiado directamente a los ocupantes.

CALEFACCIÓN RADIANTE – CONFORTABLE

Es verdad – la gente se siente mayor bienestar con la calefacción radiante – es, después de todo, nuestra fuente térmica natural. Nosotros podemos absorber directamente la energía térmica y sentirnos realmente cómodos a una baja temperature en una sala con calefacción radiante. Este hecho ha sido probado a través de la experiencia, tests e investigaciones y ha sido reconocido por la Regulación Europea de diseño de sistemas de calefacción, quien permite al ingeniero calcular con temperaturas operativas muy bajas, sabiendo que un confort equivalente está asegurado.

La calefacción radiante responde de forma inmediata. No es necesario precalentar la sala, sino simplemente encender el sistema y sentirá calor al instante.

MAXIMO AHORRO DE ENERGÍA

Usar la calefacción radiante reduce la estratificación térmica y proporciona bienestar en una sala con temperaturas bajas, y por consiguiente, un ahorro significativo de cantidad de energía. De hecho, si sumamos todos los ahorros, el sistema de calefacción radiante logra fácilmente utilizar 25% menos de energía que un sistema tradicional.
El principio de nuestra calefacción radiante ILO DESIGN se basa en esta experiencia. Toda la superficie del panel se calienta a una temperatura uniforme y emite una forma natural de calor infrarrojo muy similar al calor del cuerpo humano.

… Una temperatura uniforme en toda la habitación:
El fino diseño y la superficie térmica minimiza la convección y optimiza la eficiencia del calor radiante.

… Más barata que los sistemas convencionales, por varias razones:
- Hasta 75% de la energía utilizada se convierte en calor radiante en vez del ineficiente calor por convección.
- No necesita servicios o mantenimiento.
- Cada sala es calentada independientemente de forma adecuada bajo preciso control.
- La temperatura uniforme de la superficie proporciona un mayor confort. Se pueden colocar calentadores en lados opuestos de la sala para garantizar condiciones de confort equilibradas o de forma puntual en zonas de ocupación localizadas.
- Varias investigaciones han mostrado que gracias a los calentadores radiantes es posible lograr un indiscutible confort a temperaturas de aire aproximadamente 3ºC más bajas que con sistemas convencionales, lo cual supone un ahorro energético significativo.

UN CONFORT REAL EN TU CASA!

El Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) llevó a cabo un experimento en una sala adecuada con el propósito de identificar los factores determinantes de temperaturas de confort.

Mostramos brevemente el núcleo de estos dos pruebas:
- En la primera fase, las paredes estaban frías y el aire caliente (hasta 48ºC): el ocupante siente frío.
- En la segunda fase, se calentaron las paredes y el aire frío marcaba 10ºC: el ocupante siente calor.

Por lo tanto, se ha concluido que la temperatura de los objetos de alrededor es al menos más importante que la temperatura del aire.
De la misma forma que puedes sentir la calidez del sol a pesar del aire frío.
El factor importante que determina el bienestar es el intercambio de energía sobre tu piel. Para ello, influyen dos factores: la temperatura del aire en el entorno y el nivel de radiación. El experimento del MIT muestra que la radiación infrarroja es un factor relevante.
Cuando haya un movimiento de aire significativo en el entorno, la superficie de la piel sentirá frío. Este problema se puede fácilmente resolver gracias al uso de calefacción radiante.

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