¿Qué tipo de sistema?

Existen mayoritariamente tres tipos de instalación de suelo radiante.

El tapiz o los cables radiantes pueden instalarse bien en la estructura de la primera capa del suelo, a menudo en cemento, o directamente bajo los baldosas. Para suelos de madera o de tarima laminada flotante, utilizamos un fino film con emisión térmica y de alta tecnología. Para conocer más en detalle los aspectos técnicos de cada instalación, consulte las fichas técnicas de cada producto.

BAJO
MADERA O TARIMA LAMINADA FLOTANTE

El film térmico para suelo radiante se presenta en rollos de distintas longitudes. Para su instalación, se extiende el film térmico directamente sobre la base del suelo y se fija de forma conveniente antes de disponer la estructura final en madera o tarima flotante. Esta solución resulta ideal para áreas específicas de calor y para restructuraciones de edificios o locales.

BAJO
BALDOSAS DECORATIVAS

Se dispone el cable de calor radiante en forma de tapiz, con el tamaño exacto ya dimensionado, sobre la estructura de hormigón. A continuación, se reviste la superficie con el cemento sobre el que se apoyarán directamente las baldosas. En cualquier estructura de suelo radiante, es importante incluir una capa aislante bajo el cable para evitar las fugas térmicas por la parte inferior de la estructura. Tras dejar secar y decorar, el sistema de calefacción está listo para empezar a funcionar. De esta forma, toda la superficie del suelo, excepto las áreas en las que haya muebles fijos, se convertirá en una fuente amplia de calor radiante agradable, asegurando una temperatura invisiblemente placentera en toda la sala.

EN
SUELOS DE CEMENTO

El cable radiante se incorpora en el suelo durante la construcción. Se disponen los rollos de cable o tapices calculados a medida sobre el cemento aún húmedo y se fijan sobre toda la superficie con sujeciones de plástico antes de, finalmente, cubrir toda el área con otra capa de cemento. Una vez que el bloque de cemento esté seco, se prosigue a rematar del suelo. En cualquier estructura de suelo radiante, es importante incluir una capa aislante bajo el cable para evitar las fugas térmicas por la parte inferior de la estructura. Tras dejar secar y decorar, el sistema de calefacción está listo para empezar a funcionar. De esta forma, toda la superficie del suelo, excepto las áreas en las que haya muebles fijos, se convertirá en una fuente amplia de calor radiante agradable, asegurando una temperatura invisiblemente placentera en toda la sala.

Beneficios del suelo radiante

  • Gran eficiencia energética y por consiguiente, con poco coste de funcionamiento.
  • Altos niveles de confort – pues resulta la forma natural de calor en seres humanos.
  • Soluciones en calefacción decorativa y elegante que pasan a formar parte del decorado.
  • Una amplia gama de diseños permite adecuar el entorno a su gusto y estilo personales.
  • Silenciosa, sin componentes móviles como pompas o ventiladores.
  • No implica movimiento de aire, evitando así la circulación de polvo propia de la convección.
  • Sistema de calefacción higiénico, limpio y discreto.
  • Su instalación resulta muy fácil y no requiere ningún tipo de mantenimiento.
  • Producto con largo ciclo de vida gracias a la ausencia de elementos móviles.
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